Columnas del buen Hipismo: CARLOS LUIS GIARDINELLA.


Mario Domínguez solicita investigación profunda...

El entrenador Santos Mario Domínguez, Campeón actual de La Rinconada, y quien fue recientemente suspendido por lapso de 4 semanas, una vez que su presentada Lido di Venezia resultara positiva a la sustancia prohibida Diclofenac en las pruebas toxicológicas correspondientes el domingo 10 de abril de 2011, considera que la sanción que recibió fue injusta y además solicita al doctor Freddy Quiaro, apoderado de la Junta Liquidadora del INH, que haga una investigación a fondo de su caso, puesto que considera que existían los basamentos suficientes para evitar su suspensión y que los presentó a tiempo, sustentados y por escrito tanto a la Junta de Comisarios como a la Dirección de Toxicología del INH. El punto clave en el caso de Domínguez va más allá del reglamento y supera las fronteras del ámbito hípico. Domínguez asegura que fue víctima de un engaño que afectó también a personas fuera del hipismo.


Resulta que el preparador, por indicación del médico veterinario Reyes Contreras trató a la yegua Lido di Venezia con el producto “homeopático” de uso humano ReumArtrit, el cuál estaba de ventas en farmacias y tiendas naturistas bajo el registro de MS Nº 5220012-4-600 y cuya composición, la cual se asume fue revisada por el Ministerio y droguerías antes de ingresar al inventario de farmacias, estaba conformada por Glucosomine MCL (250mgs), Estoclal (20mgs) y Vehículo (70mgs), componentes de supuesta procedencia natural y sin restricción alguna en el Reglamento Nacional de Carreras vigente.


Una vez que se hizo la contra experticia de Lido di Venecia el entrenador y su veterinario se reunieron con la doctora Marta Sánchez, Directora de Servicios de Toxicología y ésta mientras discernían la situación, hizo el comentario de que tenía conocimiento de que en varias cuadras se esteba suministrando el medicamento ReumArtirt con buenos resultados, pero que se había descubierto que no declaraba en su etiqueta el contenido exacto del fármaco y que por lo tanto se había dado el parte correspondiente al Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel, a la Facultad de Farmacia de la UCV y que se conocía que el Ministerio de Salud tenía conocimiento del caso y que además el Cicipc estaba decomisando el producto de las farmacias.


No obstante la Dirección de Toxicología del INH no emitió un comunicado oficial para alertar acerca de la procedencia fraudulenta del producto alegando que “no eran el órgano competente” para tomar dicha medida.


Aparte de los elementos antes nombrados el supuesto producto homeopático resultó contener no sólo Diclofenac, sino también Prednisolona, sustancias prohibidas en el RNC, pero al no aparecer en la composición del producto, tener impreso un supuesto número de registro del MS y estar en venta libre en las farmacias los médicos veterinarios que laboran para el entrenador, no vieron inconveniente en suministrar el medicamento.


Toda esta información fue presentada por Domínguez a los órganos oficiales del INH a través de distintos informes que fueron anexados al expediente del caso, a fin de demostrar que como la verdadera composición del medicamento no se conocía, ni él, ni sus veterinarios actuaron con alevosía ni intentaron aprovecharse de algún medicamento prohibido para obtener mejores resultados.


Además solicitaba no se le impusiera sanción alguna puesto que escapa de su responsabilidad la procedencia malintencionada del fármaco, lo que lo convierte en víctima de las circunstancias. Por tanto el entrenador, quien argumenta que su caso no recibió el estudio ni tratamiento adecuado, solicita al doctor Quiaro o demás miembros principales de la Junta Liquidadora se le preste atención a sus alegatos y se tengan en cuenta para resarcir la mancha profesional que representa esta suspensión a su hoja de vida.


Me despido con este versículo bíblico: “Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón y lavado mis manos en inocencia, pues he sido azotado…” (Salmos 73:13-14)