La semana pasada se dieron a conocer los resultados de los premios “Burlesco”, galardón que distingue a los más destacados de la actividad hípica de acuerdo a la votación de un grupo de periodistas especializados, el llamado “Círculo de Periodistas Hípicos”. En realidad tanto del “Círculo” como del premio lo que quedan son vestigios y en este momento se están tratando de rescatar con principal promoción de Jaime Casas Álvarez, director de la página web www.hipicomputo2000.com.
El premio “Burlesco” en los últimos años ha sido simbólico, no se ha entregado en físico, este año trataremos de conseguir patrocinios y de organizarnos para hacer una entrega oficial, sencilla, pero formal.
El hecho es que sentimentalmente los ligados a la actividad hípica le dan mucha importancia al “Burlesco”, porque es el reconocimiento de quienes día a día estamos obligados a ver el hipismo desde todos sus ángulos y además por tratarse de un galardón entregado por los periodistas se le da amplia cobertura en los medios de comunicación.
Los ganadores del premio “Burlesco”, al igual que varias distinciones en las diversas actividades deportivas, se escogen a través de la suma de los votos de los periodistas especializados, Jaime Casas mando a los medios las planillas de votación y 18 periodistas fueron haciendo la escogencia de acuerdo a sus criterios al final hubo, por supuesto, hubo decisión dividida y se otorgó cada renglón el que mayor votos obtuvo.
Como “Caballo del Año”, la categoría más relevante, fue electo Heisenberg, ganador del Clásico Internacional del Caribe por Venezuela, con 44% de los sufragios a favor, el mismo ejemplar también sacó mayoría de votos en la categoría “Campeón de 3 años” con 61% de preferencia, esto trajo comentarios encontrados en las redes sociales.
La temporada 2011 fue una zafra muy inconstante con respecto a los tresañeros, una parte la dominó El Cumanés, luego hubo destellos de ejemplares como Robby Seraf y Tonyseraf y al llegar a la máxima prueba de tresañeros: la Triple Corona Nacional, destacó Il Macchiato en una gesta heroica.
Il Macchiato ganó la milla del “José Antonio Páez” para llevarse el primer peldaño, en el “Cría Nacional”, la segunda corona, se la llevó Tonyseraf con soberbio galope, y en el tercer peldaño, en el que Tonyseraf no pudo participar porque se lesionó una rodilla, volvió a imponerse Il Macchiato para doble coronarse, pero fue un triunfo agridulce, pues pocos metros después de la raya el caballo sufrió un infarto pulmonar y murió en la pista. Esto por supuesto conmovió a la afición y en los medios se homenajeó al corredor en los días cercanos.
Pero durante la temporada 2011 hubo otro animal de gran valor, Heisenberg, que, como muchos otros, fue marginado por el obsoleto Reglamento Nacional de Carreras y el cual, por su condición de castrado, no pudo participar en Clásicos Grado 1, sin embargo tuvo una campaña impecable coronado con la victoria en el “Del Caribe”, ante esta situación los periodistas se encontraron con una difícil bifurcación al elegir el tresañero del año y para elegir al “Caballo del Año” habí que tomar en cuanta también a Tato Zeta, ganador de 3 clásicos de Grado y de la Copa “Confraternidad”.
Si nos ponemos a analizar en detalle, los aficionados que a través del twitter emitieron sus opiniones tienen razón, aunque fueron argumentos encontrados tienen razón los que aseguraban que por haber dejado la vida en la pista era Il Macchiato el que merecía el título de “Caballo del Año”; tienen razón también los que aseguraron que los méritos de Tato Zeta fueron mayores y que ese debió ser el “Caballo del Año” y que Il Macchiato debió quedarse con el título “Campeón de 3 años”, pero no tienen menos razón los que piensan que Heisenberg, lo merecía por ser marginado en su país por un reglamento ridículo y arcaico, y exaltar luego la bandera de ese país que lo relegó en otra tierra. Todos son argumentos válidos y sustentables, que ¿cuál es más valido? podríamos pasar una vida y no lograríamos descifrarlo y precisamente por eso, es que estos premios se hacen por votación.
Funciona igual que en la política democrática, así a uno no le guste un candidato, si sacó mayoría de popularidad merece estar en el puesto, porque todos sus contrincantes fueron con las mismas reglas del juego y fue él el que sacó mayoría.
Por eso no se puede tolerar descalificaciones al gremio de periodistas hípicos por su decisión, fue también un proceso democrático, dentro del Círculo había, igual que en la afición 3 corrientes de pensamiento, pero la votación demostró que la mayoría de los periodistas se inclinaron por la tercera tendencia y por eso Heisenberg se alzó con los 2 premios. Quizá porque los venezolanos tenemos poca memoria y lo de Heisenberg estaba más fresco, quizá porque el campeón caribeño despertó más pasión por su condición de “marginado” ante los fuertes, por lo que haya sido, pero es indiscutible ganador.
Hay quienes incluso aseguraron que la mayoría de los periodistas votaron por Heisenberg porque su propietario es carismático o simplemente por pasión, tampoco esto es criticable, pues el hipismo es pura pasión de principio a fin.
Eso evidentemente no le quita el mérito a Il Macchiato o a Tato Zeta, pero los procesos electorales, en todas su modalidades son así, y los ganadores siempre estarán a expensas de la crítica pero indiscutiblemente son ganadores, pues llegaron al corazón de la mayoría. ¡Felicitaciones Campeón! |
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