Argenis Rosillo: “Hice mucho por la hípica”

Cortesia:
Antonio J.Medina.

Tiene 61 años de edad y cumplió 44 dedicado al hipismo venezolano. Argenis Rosillo, nacido en el campo petrolero de San Tomé en el estado Anzoátegui, no quiere retirarse porque anhela ver a su hijo Ricardo establecerse como entrenador profesional en el Hipódromo La Rinconada.

“Lo ayudo en lo que pueda, especialmente en lo espiritual. Además, le galopo y le domo sus ejemplares. Estoy arriesgando un poco,  pero me voy a retirar cuando él se levante en su profesión”, dijo ayer en la caballeriza y resguardado por un perro Rottweiler negro.

En 2003 se fracturó el fémur y perdió ocho pedazos de hueso tras un choque contra caballos en los traqueos de La Rinconada. “Ha sido el momento más difícil de mi vida. Me operaron tres veces. Pero me siento feliz porque estoy vivo. Le pido a Dios mucha salud y que me ayude a mi hijo”, soltó la gloria del hipismo nacional.

Revelaciones
Rosillo expresó su punto de vista en relación a los fustas que hoy se forman en el hipismo local. 

“Ha bajado la calidad de los jinetes. Pienso que es por la educación. Trato de ayudarlos y quieren saber más que uno. Trato de darles consejos y no los aceptan. Son muy desorganizados y quieren hacer lo que quieran”, reveló.
“Ahorita hay seis jinetes de primera, pero no existe esa competencia como antes. Era otra época. Aprendí mucho con Balsamino_Moreira, Juan Eduardo Cruz, Gustavo Ávila y Ángel Francisco Parra. Fui lo que fui por ellos; por aceptar sus consejos”, dijo.

Rosillo destacó la destreza de Emisael Jaramillo. Igualmente, subrayó el trabajo de los entrenadores activos: Daniel Pérez, Julio Ayala, Antonio Bellardi y Agustín Bezara.

Tiempos de oro
“Anteriormente la hípica era muy linda. Grandes caballos y grandes carreras. Se vino a menos, pero hay que ponerle cariño y empeño. Eso sí, tiene que salir adelante con el esfuerzo de todos”, destacó.

Fue homenajeado en la Gala Hípica junto a Rafael Rodríguez Morales y Ricardo Ferrer.
“Lo merecía, porque hice mucho por la hípica. Y es gratificante recibir distinción en vida. Muchas gracias”, y despegó “El Zancudo”.

“Torrealba parecía un pulpo”
Imposible obviar su triunfo por reglamento sobre la yegua Green Gold en el Clásico Simón Bolívar de 1999. Argenis Rosillo no tiene ninguna duda:_para él, su colega Rafael Torrealba se fue de vivo. “Claro, me agarró la bota. Recuerdo que en la recta le gritaba ‘suéltame’, y nada, hermano. Torrealba parecía un pulpo encima de It Comes Well. Bueno, luego que pasamos la raya, me ofreció la mitad del premio para que no reclamara. Y yo le dije: ‘estás equivocado’. Hermano, en aquel tiempo ganar un Clásico Simón Bolívar era como llevarse un Kentucky Derby. Eso sí, Torrealba es mi amigo, merece un reconocimiento. Fue un gran jinete”, acotó.

Frases
"Huracán Sí me consagró en el Caribe de 1977. Fue como relleno’’

"Lo de zancudo  nace porque era flaquito y pequeñito. Pesaba unos 38 kilos’’