BILOXI PALACE: grande … y ¡fugaz! El adiós a un gran semental

Cortesia:
Jaime Casas.

 Hay momentos en la vida en que las cosas simplemente pasan. No importa lo que se quiera hacer por evitarlas, cuánto se luche por cambiarlas, o cuánto se invierta –en tiempo y dinero- para intentar resolverlas.
Algunos llaman a esto destino. Otros, sencillamente, fatalidad.
Hoy fue uno de esos días en que lo que se hizo bien terminó saliendo mal. Y el precio fue alto, altísimo, para nuestro elevage nacional, para esa cría pujante que tenemos, esa que lucha contra la adversidad –o dicho mejor, LAS ADVERSIDADES, en mayúscula- y no sólo sobrevive, sino que progresa año tras año para mantener a flote la actividad hípica en nuestro país.
Luego de una atención primaria en el haras; un viaje de 11 horas de noche desde El Tigre, donde se encuentra el Haras La Orlyana, hasta el Hospital Veterinario de La Rinconada; una operación que parecía salvadora; y luego otro viaje a Clínica Veterinaria para luchar, ya no contra un cólico (torsión intestinal) sino contra una peritonitis aguda, la fatalidad llegó, y Biloxi Palace, aunque joven y fuerte, ya no pudo luchar más.
A sus 10 años de edad, y ya habiendo cumplido 5 temporadas de monta en nuestro país, éxito y prestigio era la aureola que lo rodeaba, y ya se podía pensar en que Biloxi Palace sería uno de los grandes padrillos históricos en la cría nacional.
Con una primera generación corredora nacida en 2009 que nos dejó a los dos campeones dosañeros, El de Chiné y Queen of Queen, y luego Marianna Queen; que con apenas 9 hijos corredores ha dejado 8 ganadores, y estos con un porcentaje asombroso que supera con creces el 50% de victorias sobre actuaciones (22 sobre 41), la más pesimista proyección lo colocaba en un pedestal. Y eran justas las especulaciones de que lo mejor estaba aún por venir. Por suerte, aún nos queda mucho por ver de este gran semental, pues ya están iniciando campaña los dosañeros en 2012, su segunda producción, que es muy pequeña. La de yearlings (de 1 año), también algo reducida, de unos 8 potros; pero la nacida en 2012 volvió a crecer, pues tuvo 18; y dejó 27 yeguas preñadas para su producción de 2013.
Biloxi Palace fue un caballo de expectativas desde muy potro. O mejor dicho, desde antes de nacer. Por eso su madre, Mining My Business, una hija de Mining (Mr. Prospector) en Really Blue, por Believe It –medio hermana del doblecoronado Real Quiet-, fue anotada en el libro de yeguas del gran Seattle Slew en 2001, año en que su primera hija, Real Cozzy, tordilla por Cozzene, se medía en las mejores carreras para tresañeras en los Estados Unidos. Fue apenas un año antes de la muerte de Seattle Slew, que con 28 años a cuestas aún preñaba cerca de las 40 yeguas.
Era un homebred, así que nunca fue a la venta como potro, y corrió para los colores de sus criadores, Robert y Lavana Row. Debutó tardío, a los 3 años en Saratoga (en septiembre), con un auspicioso segundo lugar. Ganó su tercera y cuarta actuaciones en forma consecutiva, pero luego fue sometido a un paro de seis meses. Y tras reaparecer, fue medido en el prestigioso Dwyer Stakes (Gr. 2) de Belmont, una carrera que lo sacó un año más de acción, y que poco tiempo después, ya al final de su campaña, lo hizo accesible para la cría en un país como el nuestro. Se retiró con esos 2 triunfos como tresañero, y apenas 8 actuaciones en su campaña, limitado por lesiones.
Cuando fue colocado en venta como prospecto de semental en las ventas de invierno de Keeneland, en enero 2008, las miradas de un incipiente criador, Orlando Martínez –quien apenas  acababa de fundar su haras La Orlyana- apuntaban más bien a otro prospecto de padrillo que no era hijo directo de Seattle Slew, sino de uno de sus mejores hijos, A.P. Indy. Aquel se llamaba Music School. Pero el destino quiso que Music School fuese negociado anticipadamente para el haras Gran Derby, en venta privada y sin que llegase a presentarse en la subasta, y que –sin tener demasiadas opciones y una temporada de monta por arrancar- surgiera la oportunidad de adquirir, por $50.000, a Biloxi Palace. Lo que inicialmente fue un momento quizás confuso y hasta molesto, por la oportunidad perdida, terminó convirtiéndose en un logro mayúsculo.
Biloxi Palace llegó a tiempo al país ese año 2008 para cumplir con su temporada de monta. Y, como ya dijimos, El de Chiné, Queen of Queen y Marianna Queen ya le reservan un lugar en la historia. Y eso sin mencionar par de invictos que han sido muy convincentes: Run the World (de 3-3) y Little Dailyn (de 2-2).
Su muerte este 11 de septiembre es una terrible baja para nuestro hipismo. Y un duro golpe para el haras de su consagración, La Orlyana, que, con sus apenas 2 generaciones oficiales en campaña (de 4 y 3 años) ha sido capaz de ganarse un enorme prestigio a punta de buenos corredores y grandes victorias, clásicas y comunes. En su primer año, con importados en vientre como Il Macchiato (Campeón), My Small Dailyn y King Carlos Juan (hoy el favorito para el “Simón Bolívar”), además Back to Love, todo con apenas 11 productos corredores; y en su segunda generación, éxitos ya mencionados con los hijos de Biloxi Palace, y además otra importada en vientre de valía, Costa Brava, entre muy buenos ganadores. Antes, habían destacado como criadores de Lilina.
En su plantel, quedan Big Prairie (cuyos hijos comienzan a correr este 2012) y el criollo King Seraf, destacadísimo hijo de Water Poet. Seguramente, tendremos noticias de alguna nueva adquisición en los próximos meses. El reto de suplantar a uno como Biloxi Palace es grande…como nos comentara el gerente del haras, Carlos Alberto Arteaga, Biloxi Palace fue como un James Dean venezolano, con un gran éxito pero muy corto, hasta que la fatalidad le alcanzó.