Colimnas Del Buen #Hipismo DAVIS GARCIA @reydavid85



COLUMNA ENSALADA HÍPICA

EL TEMIBLE PILOT JACK
Quizás muchos de ustedes habrán escuchado el cuento del caballo Pilot Jack, el llamado “asesino” del Hipódromo de El Paraíso. Un equino de carácter endemoniado que puso a temblar a más de uno en el viejo circo hípico, y es que el mote que le endilgaron no fue precisamente por ser un caballo que destrozaba a sus oponentes en carrera. No, era porque le destrozó la mano a un caballerizo, intentó “comerse vivo” a otro de ese gremio y nadie lo quería trabajar ni tampoco cuidar.
El recordado periodista Mario Cardozo Grimaldi, recogió unos datos bien interesantes sobre quién fue Pilot Jack, animal de origen inglés que importó a Venezuela el recordado Aquiles Paolillo. Su propietario fue Isaac Pereira y su entrenador el multifacético Euclides Villalobos.
Pero una advertencia llegó desde tan lejos para Villalobos: “Tenga cuidado, cuando agarra condición, se vuelve un asesino”. Quizás no le prestaron atención a esto, hasta que Pilot Jack un día dentro de su puesto, agarró por la chaqueta a un aprendiz de jinete y no lo soltaba a pesar de los gritos del joven. La cosa empeoró cuando abrieron la puerta del box y el hijo de Blue Peter en Heather Bridge, salió corriendo por las calles del área de establos con el muchacho y su chaqueta entre los dientes. Lo soltó porque olió a una yegua en celo.
El episodio más crucial en la vida de este ejemplar y la de muchos, ocurrió el 5 de junio de 1955 en la tercera válida para el 5y6. Montado por el jinete venezolano Miguel Moly, Pilot Jack se negaba a entrar al aparato en el punto de 1100 metros. Haciendo gala de su carácter, desmontó al jockey y se escapó, dándole tres vueltas al óvalo de El Paraíso que medía 1600 metros. Ustedes dirán que es una exageración pero fue así. Como no había terminado el tiempo reglamentario para cuadrarlo, lograron capturar a Pilot Jack, cuadró y se dio la partida, salió rápido a tomar la delantera y ante la sorpresa de todos que no podían creer lo que estaban viendo, Pilot Jack ganó de punta a punta agenciando 69.1 en 1100. Sometió por pescuezo a Acambay.
Ningún caballo, ni siquiera en la época de Sabana Grande había hecho semejante cosa. La nota gris fue cuando Miguel Moly desmontó después de la fotografía en el paddock. Solo un pestañeó bastó y Pilot Jack había agarrado la mano derecha del caballerizo Salvador González. Lo mantuvo así por más de cinco minutos. Entre los gritos del agraviado y de los caballerizos, Pilot Jack recibió golpes hasta en los testículos para que soltara al noble trabajador. Todos los intentos fueron infructuosos. Al rato, el ejemplar con los ojos desorbitados y todavía con la adrenalina de la carrera y las tres vueltas que le dio a la pista, soltó la mano del caballerizo. Este fue trasladado de urgencia a un hospital pero de la mano, solo le quedó un dedo y funcionando a medias.
En su próxima carrera intentó de hacer lo mismo y allí fue que los comisarios prohibieron su participación en carreras públicas. Muy elegantemente lo expulsaron del hipódromo. El día que se lo llevaron al Haras Monagas, fue otro show. No quería subir al camión y más de 20 personas lo intentaron con el. Euclides Villalobos sacó el pañuelito blanco, renunciando después de haberlo intentado. Pero uno de los mirones que estaba presente, pidió el turno para montar a Pilot Jack al camión. Antes de subirlo, le dio un fuerte derechazo en el pecho, justo en él corazón y el caballo se quedó sudando frío y miedoso. La persona que lo golpeó tomó al equino de las bridas y este subió manso al camión. Quien protagonizó ese episodio fue nada más y nada menos que Millard Ziadie. Decían entonces, que Ziadie estaba tan loco como Pilot Jack.