Columnas Del Buen #Hipismo: DAVID GARCIA @reydavid85




COLUMNA ENSALADA HIPICA

QUINCE AÑOS SIN UN VALIENTE EN EL HIPISMO

Muchas lunas han pasado de manera impresionante desde aquel agosto del año 2000, cuando el jinete Douglas Valiente, pasó al otro plano, aquel que es todavía desconocido por los mortales. Esa tarde del 14 de agosto, uno de los mejores látigos del país, corrió la última carrera de su vida pero no pudo ganarla.
Douglas Enrique Valiente Aray, nacido el 1 de enero de 1958 en Valle de la Pascua, estado Guárico, fue un hombre de a caballo desde que nació hasta su trágica e incomprensible muerte. Inició su aprendizaje en el Hipódromo de Ciudad Bolívar a mediados de la década de 1970, ganando con Pirulera. Su salto a La Rinconada se dio pronto para disputarle las mejores carreras a la figura máxima de la conducción en ese momento, Juan Vicente Tovar. Tanto fue así que le empató la estadística en 1984.
Cada vez que se menciona a grandes ejemplares de la hípica como Catire Bello, El Gran Sol, Alighieri, Mantle, Tan Bonita, Jib Dancer y otros más, sale a relucir el nombre de Douglas. Su apellido lo hizo carne viva en carrera, corriendo en punta, intermedio o en remate. Ganaba como el quería con un pulso y precisión poco común dentro de los jinetes.
Valiente ganó 554 carreras en Estados Unidos. Su mejor año fue en 1989 cuando obtuvo 210 triunfos. Fue la sensación de Florida ganando un campeonato en Gulfstream Park e implantando récords en el desaparecido hipódromo de Tropical Park. Terminó de abrir el camino para que años después comenzaran a incursionar muchos jinetes criollos en la Tierra del Tío Sam, incluyendo Ramón Dominguez, Eibar Coa, Javier Castellano y José Leonardo Verenzuela entre otros.
¿Qué hubiese pasado si Valiente montaba a My Own Business en el compromiso que tenía? Es una de las grandes preguntas que quedó en el aire. Todavía para muchos hípicos, es difícil asumir la pérdida de quien en vida estaba considerado fuera de serie, un buen amigo y compañero y como toda figura pública, era amado por unos y odiado por otros.
A quince años de la muerte de Douglas, sus familiares, su sobrino Morris Salswach, lo recuerdan cada día que pasa. Es imposible que ellos vean a un caballo donde quiera que se encuentren y no recordar al hombre que puso en alto el nombre de Venezuela, tanto en el norte como en el Caribe, de aquella persona que con su carácter, supo domar a un ejemplar mañoso como Alighieri, que llevó a Catire Bello a la Triple Corona. Valiente fue el mismo hombre que sabía prenderles los motores que tenía Mantle para rematar abajo y a punta de sapiencia sabía quién era El Gran Sol, llevándolo a ganar 100 millones de bolívares en noviembre de 1997.
Los restos de este recordado jinete permanecen en tierra guayanesa, la misma que el adoró y lo vio crecer. El hipismo no es el mismo de hace quince años, menos que Douglas no está entre nosotros.