#Beisbol IGNACIO SERRANO #LVBP /// Venezuela, tierra de shortstops

Freddy Galvis
Venezuela es un país de shortstops desde los tiempos de Luis Aparicio Ortega, el padre de nuestro Salón de la Fama y leyenda indiscutida Luis Aparicio Montiel.

El Chico Carrasquel fue el venezolano más popular de su tiempo. Formó con Aparicio hijo, David Concepción, Oswaldo Guillén, Omar Vizquel, Alex González y César Izturis una dinastía que ha llegado a nuestros días gracias a Alcides Escobar, Elvis Andrus y Asdrúbal Cabrera.

Se entiende que la mayor polémica con la preselección del Clásico Mundial haya envuelto a paracortos.

Además de Escobar, Andrus y Cabrera, allí están Eugenio Suárez y Hernán Pérez, que han sido mudados a otras posiciones en las Grandes Ligas, pero que son torpederos naturales; está Eduardo Escobar, titular de Minnesota la mayor parte de los últimos tres años; está Marwin González, que juega casi a diario y en cualquier posición con Houston.

Quedó fuera Freddy Galvis. Es una ausencia notable. Es el torpedero venezolano más seguro en 2016 y entró al exclusivo club de los que han dado 20 jonrones en un año.

Su ausencia puede equipararse con la del camarero César Hernández. Son dos sólidos infielders, que merecían al menos estar en la banca de la Vinotinto.

Pero la Selección Nacional necesita una escuadra redonda. Aunque duela, más le vale tener suplentes polivalentes que premiar a notables jugadores, como Galvis, Hernández o Celestino López.

Abundan los posibles titulares. Era necesario acompañarles con peloteros como Escobar, Pérez o González, habituados a jugar en el cuadro y el outfield, aunque parezca injusto compararlos con esos que están quedando por fuera.

Omar Vizquel necesita, como manager, disponer de especialistas en cada posición. Pero también requiere especialistas en el difícil arte de defender con similar solvencia varios lugares del diamante.

Galvis está erigiéndose en un legítimo integrante de la dinastía que inició el Chico. Hernández va a la zaga de José Altuve y Rougned Odor. López se ha convertido en un inicialista temible en Japón, con su cosecha sobre 30 cuadrangulares.

Todos quedaron postergados, mereciendo estar incluidos, ante la necesidad de contar con jugadores versátiles. Sobre todo, al tomar en cuenta que en ese roster de 50 hay dos o tres posibles titulares por cada posición del cuadro, especialmente en el shortstop.