#Beisbol #MLB IGNACIO SERRANO /// ¿Quién es mejor? ¿José Altuve o Miguel Cabrera?

¿Quién tuvo la mejor temporada entre los venezolanos en las Grandes Ligas? ¿Miguel Cabrera o José Altuve?

La pregunta puede parecer injusta, a priori. De entrada, deja fuera a Rougned Odor y sus récords como camarero y jonronero. También posterga a Francisco Rodríguez y sus más de 40 juegos salvados, lo que le tuvo peleando el liderato de la Liga Americana hasta la última semana.

Lo de Cabrera y Altuve, sin embargo, ha sido una rara mezcla de poder, alto average y disciplina en el home que se refleja en sus líneas ofensivas. De hecho, dominaron a sus compatriotas en los tres promedios fundamentales del bateo: average (.337 para el intermedista y .315 para el inicialista), OBP (.396 vs. .393) y slugging (.533 vs. .566).

El WAR favorece al camarero. Claro está, a muchos todavía les resulta un baremo antipático. Es una útil forma de comparar, pese a su complejo cálculo y la diferencia entre la fórmula de Baseball Reference y Fangraphs. También es válido plantear desacuerdos con sus premisas, como esa de favorecer los números de un jugador que defiende la línea central sobre, por ejemplo, un inicialista.

Hay lógica en eso último, por más que requiera una carga de subjetividad aún experimental. Hay lógica, porque es más difícil dar 30 jonrones siendo un segunda base que siendo designado. Odor necesita agilidad, un cuerpo más rápido que musculoso y se desgasta más al formar la llave de dobleplays con Elvis Andrus, a diferencia de David Ortiz.

Parte de la impopularidad que por estos lares tiene el WAR radica en los argumentos a menudo antipáticos y hasta perdonavidas de algunos de sus más entusiastas usuarios. Pretender que el voto para el Más Valioso debe definirse sólo por lo que diga ese escalafón es tan presuntuoso como negar que puede tratarse de una interesante herramienta de evaluación.

El ajuste posicional, de hecho, es lo que ha puesto tan alto a Altuve. Según Baseball Reference, tiene el tercer mejor WAR de la Liga Americana y el más elevado para un venezolano en la historia. Llegó al último fin de semana con 7.6, mejor que el 7.5 que logró Cabrera en 2011 y el 7.3 de Cabrera en 2013 y de Magglio Ordóñez en 2007.

Es clara la diferencia en poder a favor del primera base de los Tigres de Detroit, en su carrera de última hora por llegar a 40 cuadrangulares. Por eso termina arriba con .959 de OPS, otra forma de evaluar quién puede ser un mejor bateador.

Altuve escala posiciones gracias a sus piernas. Con o sin WAR, es un aspecto que evalúan los scouts, managers y coaches. Suma más robos, ha bateado menos veces para dobleplay, ha tomado más almohadillas extras.

Todo eso tiene un peso importante y es uno de los aspectos cruciales por los que Trout sale tan bien parado en el nuevo análisis.

La defensa también cuenta. No es casualidad que la inicial y el rol del designado sean el refugio de peloteros con más peso, edad, tendencia a las lesiones o, simplemente, falta de habilidad con el guante.

Por supuesto que un Cabrera o un Ortiz son rarezas estadísticas, no importa cómo sean alineados. Notable.

Pero también hay que aplaudir que lo hecho por Altuve, esa extraordinaria mezcla de fuerza, contacto, disciplina, velocidad y habilidad, haya ocurrido siendo intermedista y sin dejar de ser un defensor de élite en esa posición.