#Beisbol #LVBP IGNACIO SERRANO /// Un vistazo al cambio entre Magallanes y La Guaira

El cambio realizado el domingo entre Magallanes y La Guaira es un pacto inusual en la LVBP. Pocas veces vemos que dos equipos traspasen prospectos de valía, como fue esta vez, con el jardinero Eduard Pinto camino a los Tiburones y el lanzador Carlos Alvarado pasando a los Navegantes.

Ambos son talentos de primera, aunque no estén clasificados entre los 10 más destacados de sus organizaciones del norte. Los números de Pinto entre Clase A avanzada y Doble A fueron brillantes en 2016, así como lo fueron las cifras de Alvarado entre Clase A media y Doble A.

Hay algo detrás del acuerdo, sin duda. El patrullero fue sacado del roster de los turcos hace algunos días y se dijo que su salida se debió a una imposición de los Rangers de Texas. El serpentinero de los Gigantes de San Francisco, por su parte, tiene dos temporadas que no se uniforma en Venezuela.

Sorprende la salida de Pinto. Aunque la nave tiene opciones en el outfield, con el regreso de Endy Chávez, la presencia de Frank Díaz y la incorporación de Alberth Martínez, era una pieza fundamental en el futuro de corto y mediano plazo en Valencia.

El valenciano acaba de cumplir 22 años de edad. Su avance hacia las Grandes Ligas no ha sufrido retrocesos, aunque le quedan cosas por demostrar. Todavía no ha desarrollado fuerza para sumar extrabases y tampoco es una amenaza entre las almohadillas.

Puesto eso a un lado, Pinto ha demostrado ser un chocador consistente, con .308 de average en sus cinco campañas en las menores, y tiene disciplina en el home, como lo prueba su promedio de embasado de .368 en ese lapso.

Puede jugar en las tres praderas exteriores, lo que es una ganancia inmediata para los litoralenses, tomando en cuenta, además, que siempre ha estado dispuesto a reportarse en la LVBP.

Si se convierte o no en bigleaguer es algo que dependerá de su capacidad para desarrollar los aspectos que tiene a medio camino. Pero aunque bateó muy poco en la 2016-2017 con los bucaneros, ya en el torneo anterior demostró que puede ser de ayuda, al menos como emergente zurdo.

Sí, porque batea del lado equivocado. Es otro aspecto ganancioso para su nueva escuadra, que le suma a Carlos Arroyo y Omar Carrizales como alternativas de esa mano en las praderas exteriores.

El costo para adquirirlo fue alto, si vemos los números de Alvarado esta zafra, con 1.72 de efectividad y relación de 37 ponches con un boleto en las menores.

El derecho también es carabobeño, aunque tiene 27 años de edad y ha tardado en desarrollarse. La Guaira no lo va a echar de menos, porque apenas aportó a esa organización, y es mucho lo que Pinto podría agregar. Magallanes, en cambio, necesita que se presente y ayude, a fin de compensar lo que está entregando.

Ojo, es un convenio con talento equilibrado. Alvarado suma 324 abanicados y 88 transferencias en 335.2 entradas, con 2.84 de efectividad. Los problemas físicos han retrasado su florecimiento. Si está sano, a tiempo completo, y se pone el uniforme a rayas, como se ha anunciado, tiene talento para marcar diferencia en un momento donde el pitcheo criollo vale oro.

No ocurre con frecuencia este tipo de cambios, con dos talentos en formación siendo traspasados uno por uno. El tiempo nos dirá si los Navegantes sacan tanto rédito como parece que sacarán los Tiburones.