#Beisbol #LVBP IGNACIO SERRANO /// Curioso y buen negocio, el de Aragua y Magallanes

A los Tigres se les hizo tarde por dos o tres minutos, el año pasado. El último día para realizar cambios en la temporada 2015-2016 adquirieron al zurdo Alex Torres, pensando en usarlo en la recta final, pero Torres debió quedarse en Maracaibo, porque el plazo había expirado.

Esta vez se adelantaron 24 horas al límite, para evitar problemas. El jueves, una fecha antes de finalizar el lapso para hacer negocios este año en la LVBP, anunciaron el traspaso del relevista Jorge Rondón por el abridor Pedro Hernández, del Magallanes.

Buen trato. Dos pitchers de cierta trayectoria, cada uno con tres temporadas en las Grandes Ligas, todavía jóvenes, intercambiando uniformes para reforzar un área necesitada en cada divisa.

Los Navegantes han ido reestructurando el bullpen. Desde la llegada de Deolis Guerra les quedaba poco que hacer. Hace semanas adquirieron de los propios felinos al zurdo Edgar Ibarra, también apagafuegos, también bigleaguer, para fortalecer el lado izquierdo del staff. Y ahora toman a Rondón, para reforzar el relevo intermedio.

Aragua ha sufrido bajas importantes en la rotación. El cubano Odrisamer Despaigne iba a estar cuando más hacía falta, pero fracasó. Torres, llegado en un siguiente acuerdo con las Águilas, ha sido inconsistente como iniciador, llenándose de pitcheos en cada salida. Ahora, para colmo, se marcha Marcus Walden.

Lo que parecía en octubre un punto fuerte de los bengalíes, ahora es una zona en emergencia. Hernández se convierte en salvavidas.

Es curioso que ambas escuadras puedan ganar potencialmente tanto con pitchers que la otra divisa apenas estaba aprovechando.

Rondón ha subido constantemente a las Mayores, a partir de 2014. Ha estado en el roster de San Luis, Colorado, Baltimore y Pittsburgh. Sin embargo, apenas lanzó con los felinos desde su graduación. Sumó únicamente 31 innings entre 2014 y esta semana. Puso 5.81 en ese lapso, lo que justifica parcialmente la falta de uso.

Tal situación convertía al derecho en una pieza prescindible. Los rayados no están entregando a alguien en quien hayan confiado su presente o su futuro. Todo lo contrario.

Los turcos no adquieren una herramienta oxidada, sin embargo. Rondón tiene 28 años de edad y acaba de dejar 2.67 de efectividad en casi 60 entradas en Triple A. Aunque no pudo mantenerse con los Piratas, lanzó convincentemente en su principal sucursal.

Hernández ya no es el prospecto que alguna vez fuera, el que llamaron los Medias Blancas a la gran carpa y que luego se ganó la confianza de los Mellizos y los Rockies. No pudo consolidarse en el norte y terminó en México, con una decente zafra como abridor en 2016, con 3.46 de efectividad en 12 comienzos.

El zurdo iba a tener un papel importante en la nave, a comienzos de torneo. Apenas en la 2015-2016 debutó en la LVBP, aunque ya tiene 27 años de nacido. Un batazo directo al montículo, que le impactó en una pierna, le sacó de acción por un mes y, ya sano, apenas fue usado por los managers Carlos García y Omar Malavé.

Ninguno es ponchador, ninguno cautiva a las multitudes, ninguno es una pérdida para Aragua o Magallanes. Curiosamente, y a pesar de ello, ambos pueden ser parte de la solución en sus nuevos equipos.

Y eso es lo que hace que este sea un trato interesante.