#Beisbol #MLB IGNACIO SERRANO /// Los Yanquis y su real y medio

Gleyber Torres
El campocorto venezolano Gleyber Torres y el cerrador cubano Aroldis Chapman son la versión neoyorquina de aquel clásico infantil que todos cantamos: “Con real y medio”.
Este año fuimos testigos del mejor Brian Cashman, y quedó claro cómo las presiones de los Steinbrenner, comenzando por el fundador de la dinastía, postergaron la habilidad de este gerente general, que desde 1998 ha ocupado ese cargo con el equipo más querido, temido y detestado de las Grandes Ligas, los Yanquis de Nueva York.
A Cashman le conocimos más como el hombre de la chequera, capaz de adquirir los juguetes más caros, primero, y atado en los últimos años a las consecuencias de esas decisiones, que envejecieron a los Bombarderos, al punto de perder competitividad en el largo plazo.
Ahora que los hermanos Steinbrenner gastan menos dinero que el padre, el ejecutivo ha reemprendido el camino que enseñara Gene Michael en los años 90, al construir aquella fabulosa generación que encabezaron Derek Jeter, Mariano Rivera, Jorge Posada, Andy Pettitte y Bernie Williams.
Esas súper estrellas salieron todas de las granjas de la organización. Pero el sistema de ligas menores fue devastado posteriormente, en una combinación de firmas desafortunadas, desventajas en el ámbito internacional y la fementida obligación de entregar a los mejores talentos para adquirir carísimas figuras.
Cashman ha seguido hoy el mismo plan que emprendió Theo Epstein con los Medias Rojas y luego con los Cachorros. No basta tener dinero, en esta pelota de hoy, con tantos recursos no tradicionales al alcance de los rivales, gracias al nuevo análisis. Hace falta abaratar los procesos y contar con una generación de relevo competitiva y hecha en casa.
Por eso, Epstein se dio el lujo de adquirir a Chapman. Porque le sobraban piezas atractivas en las menores y necesitaba una última ayuda, un cerrador de primer nivel, pensando en la Serie Mundial.
Cashman no sólo decidió la corona de los oseznos, al entregarles al relevista en quien se apoyó el manager Joe Maddon en los momentos finales de la zafra. También ayudó de manera crucial en el avance de los subcampeones de la MLB, los Indios, al darles al estelar apagafuegos Andrew Miller, también en julio.
Los Yanquis parecían perdidos entonces, aunque pisaron fuerte en los últimos dos meses, entre otras cosas gracias al prospecto Gary Sánchez. Además, recibieron una oleada de talento juvenil con Torres (que acaba de ser elegido Jugador Más Valioso en la Liga de Arizona), Clint Frazier, Justus Sheffield y otros más. Y ahora, recuperan a Chapman en el mercado de agentes libres.
El mejor equipo de hoy en el este de la Liga Americana es Boston. Dave Dombrowski tiró la casa por la ventana, pensando en la próxima Serie Mundial. Pero ¿cuál es la mejor estrategia?
Nueva York pasó por la misma situación, hipotecó su futuro y no pudo crear una nueva dinastía. Dombrowski, de hecho, ya vivió algo así en Detroit, al desmantelar las granjas pensando en una corona que nunca consiguió.
Los Medias Rojas ahora parecen más potentes. Pero sus rivales eternos se ven mejor a largo plazo, con más piezas jóvenes para revivir aquel pasado glorioso, recuperaron a Chapman para 2017, se llenaron de prospectos y cuentan un shortstop, el venezolano Torres, que va en camino a ser uno de esos jugadores que aparecen sólo de vez en cuando. Gran negocio.