#Beisbol #LVBP IGNACIO SERRANO /// Ideas para la LVBP

¿Qué aprendizajes nos va dejando esta temporada de la LVBP?

Hay cosas para el rescate y otras que se pueden mejorar. Demos un vistazo a algunas, pensando en futuros torneos.

Aquí hay una: el nuevo calendario de la eliminatoria. ¿Repararon en las muchas lluvias que cayeron entre octubre y diciembre? ¿Y alguien notó que, a pesar de eso, no hubo sobresaltos?

Más de una decena de encuentros fueron reprogramados debido a las condiciones climáticas. Eso habría creado un caos en pasados torneos. Esta vez todo discurrió con normalidad, gracias a cómo se estructuró el cronograma.

Muchas personas se mostraron extrañadas por la cantidad de jornadas con sólo dos o tres compromisos programados. Esto resultó muy útil para permitir los largos viajes, especialmente aquellos entre uno y otro extremo del país, y dio ese oxígeno que permitió disputar sin inconvenientes todos los duelos que iban quedando pendientes.

Eso pasó, además, sin sacrificar el último día libre, el 30 de diciembre, que había quedado vacante por si era necesario un desempate.

Muchas veces hemos hablado del calendario. Muchos se han quejado en el pasado. El aprendizaje es evidente. Los encargados de prepararlo cumplieron su cometido con creces y marcaron el camino para un porvenir sin angustias por las lluvias en nuestros estadios.

La baja asistencia a los parques, en medio de la crisis que vivimos en Venezuela, debe ser un aldabonazo en la creatividad de todos. Los bleachers suelen ser el sector menos poblado en cada escenario, a pesar de ser realmente baratos. ¿Por qué? Es obvio que a los aficionados no les gusta tanto ver el juego con los fildeadores de espaldas. Pero los clubes están desperdiciando algo aquí.

Ha habido empresas que, en medio de los vaivenes económicos, descubrieron Jauja en aquellos consumidores con menos recursos, a los que con frecuencia se tiene en segundo plano, porque no poseen los medios económicos de otros con mejor situación. Por ejemplo, las telefónicas crearon y desarrollaron el sistema de telefonía prepago al darse cuenta del potencial que ofrecía ese nicho y los resultados han sido elocuentes.

Puede que ver un encuentro desde el left no sea igual que hacerlo desde tercera. Pero también es cierto que nuestros bleachers son oscuros, sus accesos son feos y a menudo descuidados, no tienen ferias de comida ni atracciones para los niños, no pasan las promotoras ni la mascota. Ir a las gradas es casi como ver el juego desde un puente cercano.

¿No hay modo de cambiar eso? Haciendo atractivo ese sector del estadio, ¿no iría más gente? Pagarían boletos muy baratos, es cierto, pero algo consumirían. Y es mejor sumar ese poquito, y contar con más aplausos y gritos, que simplemente tener un espacio vacío. Además, siempre quedará el beneficio adicional nacido de la relación entre quien acude al parque, sus equipos y el espectáculo. Allí hay un filón para explotar con entusiasmo.

Falta espacio y sobran temas. Por hoy cerramos con una idea que ofreció un lector, a propósito de la polémica surgida con el “perdedor afortunado”. ¿Qué tal sumar las victorias de la ronda eliminatoria y las de la primera serie de playoff, para definir a los dos equipos del comodín? Se respetaría el esfuerzo de los primeros tres meses y también lo sucedido en enero. Parece más justo, ¿verdad?