#Beisbol #LVBP IGNACIO SERRANO /// ¿Qué cosa es un Regreso del Año?

¿Quién califica para el Regreso del Año?

Puede haber tantas definiciones como votantes hay. Lo único unánime es que un candidato al menos tiene que haber sido un jugador estelar. Si no se trata de un astro, pues no está de regreso. Es alguien que llega por primera vez.

Un regreso, sin duda, es alguien que pasó por una lesión o enfermedad, dejó de jugar y volvió en plan estelar.

Es alguien que fue figura, pasó por un severo slump de una o más temporadas y reconquistó el nivel perdido.

Una vez votamos por Horacio Estrada, sin mirar estadísticas, por haber vencido la muerte y callar a los médicos que decían que no volvería a lanzar, tras un aparatoso accidente de tránsito.

Hoy vota un colega por un grandeliga que brilló en la campaña 2014-2015, se ausentó en la 2015-2016 por orden de su organización en la MLB y volvió a brillar en la 2016-2017.

Incluso hay quienes únicamente toman en consideración los números en la LVBP. Este columnista prefiere valorar caso por caso, evaluar aspectos como aquel de Estrada, por dar un ejemplo, y poner a cada quien en contexto.

No hay galardón más inasible, más difícil de definir que este. Con él, cerramos esta serie de columnas dedicadas a explicar por qué votamos como votamos en los premios de este campeonato.

Numeritos Gerencia Deportiva, la empresa a cargo de coordinar la votación, entrega a los electores un pequeño listado de candidatos. Son sugerencias, que buscan ahorrar a los votantes el trabajo de sumergirse en los rosters. Sin embargo, hay libre albedrío: el listado no es excluyente, y cada quien puede decidir a su gusto, tomando nombres de allí o buscando por fuera.

Estos son los peloteros sugeridos: Endy Chávez, Jesús Flores, Ramón Flores, Balbino Fuenmayor, Luis Jiménez, Yohán Pino, Manuel Piña, Luis Ramírez, Henry Rodríguez y José Tábata. Y como NGD tiene la deferencia de contarnos entre sus asesores, decidimos ser consecuentes y elegir entre esos 10 propuestos.

Todos tienen un caso a su favor. Así que realizamos un corte, para reducir las opciones y completar nuestra planilla.

Fuenmayor y Ramón Flores son casos emblemáticos. Pasaron por lesiones devastadoras y en ambos casos volvieron, para ser fuerzas ofensivas.

Jiménez y Jesús Flores también lo son, en otro sentido. Perdieron su estatus incontestable en el circuito, con pobres desempeños, para recuperarlo con contundencia en este torneo.

Tábata tiene un caso interesante. Realmente no fue estrella en la LVBP, pero sí llegó a serlo en las Grandes Ligas, y declinó progresivamente, hasta casi perder su carrera. Que se haya convertido en la principal figura de su novena es un argumento seductor.

Dejamos fuera de la papeleta a Jiménez y Fuenmayor, a pesar de sus notables cosechas. No alcanzaron el mínimo de apariciones legales necesarias, por lo que nos resulta injusto ponerlos por arriba de los demás.

Pusimos a Ramón Flores tercero (.286/.307/406, con 20 extrabases y 34,3 carreras creadas en 63 cotejos) y a Jesús Flores segundo (.323/.389/.484, con 14 extrabases en 50 juegos).

A Tábata le dimos el primer lugar. Es demasiado atrayente la idea de que fue un astro de nuestra pelota y ha vuelto a ser figura, otra vez.

Pero ya sabemos cómo es este premio, tan dado a las interpretaciones. Aquí es imposible aspirar a la unanimidad.