#Beisbol #MLB IGNACIO SERRANO /// La falacia del primer bate y otras verdades rebatibles.

San Diego Padres v Chicago Cubs
Willson Contreras / Zimbio.com
La sabiduría popular dice que el primer bate debe ser el jugador con más contacto y velocidad, ¿verdad? Pues, no. No siempre las verdades de fe responden a realidades irrebatibles.
Allí está Alcides Escobar. Promedia unos 80 ponches por temporada y dos veces ha robado más de 30 almohadillas. Su manager, Ned Yost, gusta de ponerlo en lo más alto. ¿Hace bien? Claro que no. En 2017 tiene un promedio de embasado de .230 y en su carrera apenas exhibe .293, muy por debajo de la media.
El primer bate tiene que ser alguien que se embase. Si además es rápido, chévere. Pero su tarea fundamental no es correr velozmente ni robar equis número de almohadillas. Su tarea fundamental es embasarse. Sólo si está en circulación, podrá eventualmente anotar carreras. Y el objetivo suyo y del juego es anotar tantas veces como sean necesarias.
Joe Maddon causó un pequeño escándalo cuando alineó el lunes al receptor Willson Contreras en el tope del orden. Parecería una locura, porque en su carrera ha robado 4 cojines en 7 ocasiones, y en las menores tuvo un tope de 8, solamente.
Contreras respondió con jonrón en su primer turno. Poco más de 40 catchers han sido primeros bates en la historia de la MLB y únicamente 4 han dado un cuadrangular para empezar el encuentro. ¿Es Maddon un genio? ¿Tiene la suerte de su lado?
Ni lo uno ni lo otro. Es un tipo sensato que juega con los promedios. Significa que en ocasiones le saldrán mal sus movimientos, pero en una temporada larga le saldrán bien las más veces, como hemos visto desde hace tiempo.
Contreras sólo tiene .318 de promedio de embasado este año, pero contra los zurdos tiene .354. ¿Recordaron quién era el pitcher esa noche? El zurdo Gio González. El estratega apostó a los números y ganó.
Es común escuchar frases hechas cada vez que un timonel se atreve a romper con la sabiduría popular. La más falsa es aquella de que el primer bate sólo es primer bate en el primer inning.
Puede que haya otro episodio en el que comience la entrada, pero ese no es el punto. El punto es que el orden de bateo responde a una lógica: que estén juntos aquellos que se embasan más y de inmediato vengan aquellos con mejor slugging. Pudieran ser sexto, séptimo, octavo y noveno, lo que importa es que vengan seguidos. Porque al tocarles el turno, aumentarán las posibilidades de tener gente en circulación y que a continuación venga un extrabase, haya o no haya outs en la pizarra.
Por supuesto que ordenarlos desde el primer escalón es lo más sensato. Permite mayor letalidad al inicio del choque y, por otro lado, el tercio de arriba consumirá de 40 a 50 apariciones más por campeonato. ¿No es mejor que tus toleteros más letales sean los que vayan a batear más veces en cada justa?
Por eso la sabermetría recomienda hoy ubicar a tu mejor hombre, digamos Mike Trout, en el segundo peldaño. Si el abridor se embasa a una tasa elevada, el chance de empezar ganando por una o dos carreras antes del primer out se multiplica, así como se multiplica la opción de que esos bateadores vayan al home en el octavo o noveno tramo, cuando más falta haga.
El beisbol es un deporte con hermosas tradiciones y leyendas. Para ganar, sin embargo, sigue siendo necesario anotar más carreras. Aunque para ello sea necesario cultivar nuevas tradiciones.