#Beisbol #MLB IGNACIO SERRANO /// Primer tercio de la temporada

José Altuve y Marwin González / Zimbio.com
El miércoles se cumplió el primer tercio de la temporada en las Grandes Ligas. Transcurridos dos meses de acción, busquemos las mejores actuaciones individuales entre los venezolanos, comenzando hoy con los bateadores.

Hay sorpresas. Era difícil predecir que el WAR de Miguel Cabrera sería inferior al de Omar Narváez o Alexi Amarista. De hecho, el inicialista de los Tigres tiene 0.0 en este momento, según el cálculo de Baseball Reference.

También sorprende que Marwin González sea el mayor jonronero en la expedición nacional. Dio 12, uno más que Salvador Pérez y dos por arriba de Eugenio Suárez, lo que también podríamos ver como inesperado.

González fue el segundo máximo empujador, con 34. Lo que nos lleva a hacer un paréntesis: ese jugador que ha dado tantos cuadrangulares y ha llevado tantas anotaciones al plato es también un pelotero sin posición en su equipo, un suplente.

Claro que es un súper utility, pero eso no le da rol titular, aunque él actúa prácticamente a diario, porque lo hace en primera, segunda, tercera, short, left, right, como designado y bateador emergente.

Eso le da realce a lo que ha hecho hasta ahora el bolivarense, que bateó para .308, con el mejor OPS (1.040) y el quinto WAR en el grupo de criollos (1.5).

El único toletero con más impulsadas que González también es un caso refrescante. Acumuló 37 y puso una línea de .332/.374/.547, con .922 de OPS, el segundo más elevado en la embajada nativa. Es Avisail García.

García estaba a la búsqueda de su lugar en las Mayores hace apenas meses. Luego de mucho tiempo como promesa, finalmente tomó el mando de su destino. Ha disputado el liderato de bateo de la Liga Americana y cerró mayo entre los primeros cinco productores de carreras del joven circuito.

El WAR del patrullero es 2.4, igualado con Suárez, otro que ha sorprendido para bien. El antesalista de los Rojos sacudió 10 bambinazos, agregó 10 dobles y, más importante, ha sido realmente consistente, con .288 de average y .882 de OPS, sin drásticos bajones, como sí los sufrió el año pasado.

José Altuve es el único con un WAR superior entre los venezolanos, con 2.5, gracias en parte a su posición, pues es camarero; el ajuste defensivo siempre favorece a quienes defienden la línea central.

También se debe a su aporte ofensivo, ojo. Incluso estando por debajo de lo hecho en 2016, puso una línea de .319/.386/.505, con 13 dobletes, 2 tribeyes, 7 bambinazos, 36 anotadas, 27 empujadas y 10 bases robadas en 12 intentos.

Es una gran combinación de estadísticas, sin duda. Quizás sea el más completo entre sus colegas, por la diversidad de su aporte.

Hay que mencionar también a Elvis Andrus. Atrás quedaron los tiempos en que fanáticos y analistas creían que aquel mega contrato que le dieron los Rangers era exagerado. Viene de su mejor torneo ofensivo y está en camino a superar lo hecho entonces.

Andrus fue el mejor con 14 tubeyes y agregó 7 tablazos de vuelta completa, 12 estafas, 31 anotadas, 29 remolques, 1.7 de WAR y una línea de .297/.339/.472, con .811 de OPS.

Su caso tiene un detalle adicional, y es el hecho de que sea shortstop.

¿Cuántos habríamos elegido a tres de estos cinco, si a finales de marzo nos hubieran preguntado por los principales candidatos criollos a dominar con el madero en el primer tercio de la campaña?